Edificio de planta rectangular, con cubierta plana; frontón de espadaña.
Portada con arco de medio punto, recercada por falsos sillares de falsa ágata,
el mismo material que ocupa el zócalo.
Ubicada en pleno casco antiguo del pueblo, la construcción de la Ermita
de San Antonio de Padua se llevó a cabo por los vecinos Manuel López
Navarro y Magdalena Artés, su mujer, en el año de 1757. El Archivo
Parroquial de Alhama conserva un documento fechado en Granada, en noviembre de
ese mismo año, en el que el arzobispo confirma tener conocimiento de la
construcción de esta ermita .El siglo XX supone la inauguración
de una nueva etapa en el culto a este santo. En la década de los años
40 se produce el hundimiento de la cúpula central y se enajena el espacio
destinado a sacristía. A partir de estas fechas el edificio adquiere, en
líneas generales, la imagen estructural que mantiene en la actualidad .De
los últimos años de la década de los 40 procede la imagen
que se venera en la ermita, comprada, junto a la pequeña campana que corona
la portada del edificio por Amalia López Artés, descendiente directa de
los fundadores.
Durante los años cincuenta se procede a su completa restauración,
sustituyendo la cúpula original por una cubierta plana .La última
actuación rehabilitadora se ha llevado a cabo en este siglo XXI, con los
materiales comprados con los donativos de una colecta popular.
La ermita mantiene viva su actividad cuando han transcurrido casi dos siglos y
medio desde su fundación. La celebración de la festividad del santo,
el día 13 de junio, constituye uno de los acontecimientos religiosos de
mayor raigambre en el calendario festivo alhameño. |