Monumento dedicado a la mujer alhameña y situado desde el 1 de mayo 2003
en plena Calle Médico Cristóbal Rodríguez López, frente
a oficina de Turismo.
Bajo el epígrafe “hacer la faena” se engloba toda
una serie de trabajos en los que participaban la totalidad de la familia con la
finalidad de preparar adecuadamente la uva para su envío a los mercados
extranjeros. “Hacer la faena” llevaba implícito el
corte de la uva y su transporte en espuertas, limpiarla e ir eliminando
los granos dañados y de pequeño tamaño, tarea reservada exclusivamente
a las mujeres, por la que cobraban un jornal de 1,23 pesetas en el caso de las
limpiadoras, y 1,50 en el de las emporronadoras que las colocaban
en los barriles. Una vez seleccionada, limpia y embarrilada se procedía
a cerrar el barril, tarea realizada por el tapaor. Cerrado y puesta la marca que
lo identificaría de otros lotes de uva, se procedía al traslado
hasta la capital. |