En el interior del Parque Nicolás Salmerón nos encontramos con el
busto de este ilustre personaje, político, nacido en Alhama de Almería
y al que se le hace referencia. La primera inauguración del busto de don
Nicolás Salmerón se llevó a cabo la tarde del 20 de diciembre
de 1928 durante la Dictadura de Primo de Rivera, que fue la fecha elegida por
la comisión organizadora y la Corporación municipal para inaugurar
el busto. Describiendo con detalle la traza del monumento hay que decir que se
trata de un bloque de hormigón que sustenta un plinto cuadrado de cuatro
vertientes cuya cara superior sirve de base a un bloque cuadrangular en cuya cara
anterior figura un relieve en bronce. La tercera parte del basamento, un gran
monolito de cuatro caras. Sobre este tercer cuerpo descansa el busto de expresión
tranquila y reposada como la conciencia del sabio que representa. Unos años
más tarde, recién proclamada la II República, en 1931, los
republicanos españoles acordaron reunirse en Alhama para rendir homenaje
a don Nicolás Salmerón, y proceder, nuevamente, a su inauguración.
Se conmemoraba el vigésimo tercero aniversario de su muerte. Un gran arco
de triunfo con la inscripción «Alhama la Seca saluda al Gobierno
de la República» recibía en la entrada del pueblo a grandes
figuras de la vida política y literaria del país. Personalidades
de la talla de don Miguel de Unamuno; ministros de la República; doña
Victoria Kent, diputada en Cortes; la almeriense Carmen de Burgos, entre otras
grandes figuras, colaboraron con su presencia en tan entrañable acto, acompañando
a doña M.ª Luisa Pérez Salmerón, nieta del homenajeado.
Probablemente, nunca Alhama había albergado entre sus gentes a tantas personalidades
unidas por una idea común: su ideal republicano. Los discursos se sucedían
cuando al tomar la palabra don Luis de Hoyos, discípulo de don Nicolás,
sugirió que Alhama debería llevar el nombre de su ilustre hijo.
La idea tomó cuerpo entre los presentes, los oradores que sucesivamente
hicieron uso de la palabra, cuando se referían al pueblo lo hicieron ya
con el nombre de Alhama de Salmerón.
La contienda civil, entre otros males, trajo consigo la pérdida de una
de las señas de identidad del pueblo: su republicanismo. El busto de Salmerón
sufrió de este modo la falta de entendimiento entre sus paisanos. Es derribado
de su pedestal y abandonado en el suelo del parque. En la dictadura franquista
el busto de Salmerón recobró su primitivo espacio en el Parque que
hoy lleva su nombre. |