¿Qué tecnología se utiliza para deducir los gastos de las hipotecas?

Se dice que una hipoteca supone casarse con quien la concede y lo cierto es que hay mucho de verdad en eso, puesto que la duración de una hipoteca media supera la de la mayoría de los matrimonios que se contraen en España. Te vamos a dar claves para conocer los gastos de la hipoteca y lograr que nos resulte menos costosa, así como la tecnología y medios que se utilizan para su cálculo.

Cálculo de la hipoteca

La forma más habitual de calcular una hipoteca, más allá del importe total, es el llamado préstamo francés, que consiste en sumar la amortización mensual, que es la parte correspondiente del capital que nos prestaron, más los intereses. El total del interés mensual consiste en multiplicar el índice de referencia que se haya establecido por la amortización mensual y dividirlo entre los doce meses del año.

También es habitual calcular mediante una ecuación la Tasa Anual Equivalente (TAE), que es el baremo porcentual anual.

Gastos deducibles

La letra pequeña de los préstamos hipotecarios y, sobre todo, su interpretación, son determinantes a la hora de tener que desembolsar unos euros más o menos al mes y, por lo tanto, estamos obligados a comprobar que no se nos está cobrando más de lo establecido.

Las formas más comunes de que las entidades financieras carguen un sobreprecio al cliente son atribuirle los gastos de formalización de la hipoteca y las denostadas cláusulas suelo, aunque también habrá que contemplar las ventajas que en un pasado ofrecía la legislación para la compra de vivienda habitual.

Gastos de formalización de hipotecas

Una práctica habitual para las entidades financieras consistía en cargar al cliente el coste del notario, el Impuesto de Actos Jurídicos y el Registro de la Propiedad. Pues bien, la sentencia 705/2015 del Tribunal Supremo declaró abusivas estas cláusulas y abre la vía para reclamar la devolución del importe de estos gastos.

Cláusulas suelo

La bajada de los tipos de interés a índices que, descontando la inflación, son negativos, generaban la paradoja de que el importe de los intereses de las hipotecas se mantenía en los mismos niveles en virtud de las cláusulas suelo, que establecían un interés mínimo al margen de lo que fijaran los índices de referencia para el mercado hipotecario como el Euríbor, el más común.

En España la sentencia 241/2013 del Tribunal Supremo declaró ilegales estas cláusulas, pero limitó la devolución de las cantidades hasta que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea amplió los derechos de reclamación de los afectados. Es importante decir que una de cada dos hipotecas contratadas antes de 2013 contemplaba estas cláusulas.

Deducción fiscal

Por otra parte, es importante señalar que, a la hora de tributar, es esencial declarar si es vivienda habitual y la fecha de adquisición, puesto que si contratamos nuestra hipoteca hace unos años, tenemos derecho a deducciones.

Si compraste tu vivienda habitual antes del 1 de enero de 2013, aún puedes acceder a las deducciones fiscales que se contemplaban en aquel entonces, puesto que su supresión no tiene carácter retroactivo. Eso sí, hay que valorar si nos interesa la deducción o, según el caso, una amortización anticipada.

Random Posts

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*