¿Los actores tras finalizar una película pueden apuntarse al paro?

El oficio del actor es, por motivos evidentes, uno de los más mediáticos del contexto laboral. Curiosamente, esta visibilidad no se traduce en la inmensa mayoría de ocasiones en unas condiciones de trabajo dignas o acordes a la preparación y dedicación de estos profesionales y es que los sueldos medios del sector distan mucho de los parámetros que la mayoría de espectadores se imaginan cuando ven una película o una serie de televisión. Al margen de las grandes figuras del celuloide, el grueso de la masa laboral de la interpretación cinematográfica y televisiva se mueve en un marco salarial muy precario. Hoy analizamos su situación en detalle en sellarparo.com.

La frágil salud financiera de los actores

Las imágenes de actores exhibiendo sus mejores galas sobre una alfombra roja no son, en absoluto, representativas de la realidad del sector en España. Un informe de la Fundación AISGE publicado en julio de 2016 alertaba de que el 54% de los actores españoles no había realizado ningún trabajo relacionado directamente con su profesión en los dos últimos años. El alto desempleo es, sin lugar a dudas, el gran mal del sector, que se muestra incapaz de asumir las nuevas hornadas de actores que se gradúan cada año tras una intensa formación.

Pero no pensemos que la situación de quienes sí han trabajado es mucho más halagüeña. El mismo estudio indica que el 29% de los actores empleados apenas recibieron 600 euros anuales, mientras que un 'afortunado' 24% se llevó 3.000 euros durante todo el ejercicio (250 euros al mes, vaya). Únicamente el 4,9% de los profesionales de la interpretación ocupados se llevaron 30.000 euros o más. Es decir, en torno al 95% de los actores españoles no pueden vivir únicamente de esta ocupación. Con semejante panorama, las dudas sobre cómo apuntarse al paro son bastante recurrentes en el sector.

¿Cuáles son los trámites a realizar para apuntarse al paro?

La legislación vigente contempla las particularidades de esta profesión y, por ello, presenta un procedimiento algo diferente al general (aunque con limitaciones, dicho sea de paso). Así, los actores deberán haber cotizado durante algo más de 300 días en los seis años anteriores a la solicitud de la prestación. El volumen total de días cotizados determinará, como para el resto de trabajadores, la duración del paro (que no podrá exceder los dos años). Los documentos acreditativos serán expedidos por la Tesorería Territorial de la Seguridad Social.

¿Qué otros documentos deberán acompañar a la solicitud? Esencialmente, los certificados de empresa de todas las compañías en las que se ha trabajado más el certificado de empresa que indique el día a partir del cual se desea cobrar la prestación. Tras este último trámite, se dispone de quince días hábiles para presentar la documentación pendiente.

A partir de este momento, si se recibe alguna oferta de trabajo temporal, puede solicitarse el permiso de reanudación de trabajo, que suspende el pago del paro durante los días en que se esté ocupado (para seguir cobrándolo inmediatamente después de la finalización del trabajo). Las empresas están obligadas iniciar los trámites señalados antes del cese de la vinculación laboral si lo solicitan los actores.

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