¿Cómo se adiestran los perros policías?

Los perros policía, conocidos también como perros de trabajo, son aquellos perros utilizados por las fuerzas y cuerpos de seguridad en general, así como por los bomberos, los equipos de protección civil o los grupos de rescate.

Dentro de los perros policías, hay que diferenciar entre diferentes tipos de perros o diferentes especialidades. Evidentemente no recibirá el mismo adiestramiento un perro de asistencia, de protección o defensa, un can detector de sustancias estupefacientes o uno de rescate, entre otros muchos.

Recientemente se hizo viral en las redes sociales los métodos utilizados por la policía para el adiestramiento de un border collie, una de las razas más complicadas pero también más efectivas dentro de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado.

Para el adiestramiento de uno de estos perros, es importante que cumpla con una serie de requisitos, que deberán ser comprobados por los profesionales encargados de su adiestramiento. Y dentro de estos requisitos, el más importante es que sea un perro que cumpla con las condiciones mínimas para trabajar.

La importancia de la socialización

Tras hablar con adiestradores profesionales, vemos que uno de los puntos más importantes para conseguir los mejores resultados está en la socialización del propio perro, crucial para que rinda y ofrezca los resultados esperados.

Si el perro no se muestra social, no sería apto para convertirse en un perro policía o perro de trabajo. Hay que tener en cuenta que estos perros deberán convivir con el ruido, el tráfico, los viajes en coche, las personas…

El tiempo para la adaptación del perro será desde las primeras 8 semanas hasta los 6 meses, mostrándose como un periodo crucial para conseguir su adaptación y socialización, que le evitará el sufrimiento de posibles traumas psicológicos, fobias, etc.

Es fundamental crear un vínculo entre el perro y el adiestrador, ya que de lo contrario será complicado que el perro tenga la suficiente confianza o seguridad como para enfrentarse a escaleras, terrenos resbaladizos, obstáculos, etc.

Y para conseguir ese vínculo, no hay que centrarse únicamente en el adiestramiento, sino que es importante también dedicarle tiempo a jugar con él, pasear, darle de comer, etc. Uno de los juegos más efectivos es el de lanzarle una pelota para que la recoja, y vuelva a traérsela a su educador.

Y otro de los puntos más importantes lo encontramos en estimularle el olfato, posiblemente el sentido más importante para el trabajo de los perros policía. Para ello hay que esconderle la comida, y dejar que poco a poco la vaya encontrando a través del olfato.

Conforme vaya potenciándolo, iremos introduciéndoles aquellos olores que queramos que busque, dentro de un juguete o incluso de la propia comida, para que se centre en buscarlo.

En definitiva, los puntos más importantes para el adiestramiento de un buen perro policía son que reciba un buen trato, que consigamos crear vínculos, tener mucho cuidado en todo momento, potenciar su sociabilización y también su juego. Si conseguimos esto, conseguiremos un buen perro policía.

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