¿Cómo funciona nuestra autoestima?

La autoestima es conocida habitualmente como el aprecio que una persona siente hacia sí misma. Se trata de un constructo psicológico que engloba aquellos pensamientos, ideaciones, percepciones e interpretaciones sobre nosotros mismos. En términos generales, se puede decir que se trata de un mecanismo evaluativo y de supervivencia. Este mecanismo necesita de un equilibrio constante, pues tanto una autoestima baja como alta en exceso pueden acarrear comportamientos desadaptativos, antisociales y tóxicos.

El desarrollo de la autoestima

El desarrollo de la autoestima comienza a una edad temprana y mantiene el carácter orgánico del desarrollo humano. La autoestima está relacionada con el desarrollo del apego durante la infancia, con todas las experiencias que vivimos y las percepciones que nos hablan de nosotros mismos. Analizamos cómo somos física, psíquica y socialmente para regularnos y ajustar nuestra autoestima. Durante la adolescencia, sobre todo en culturas occidentales, los chicos y chicas pasan por una etapa crítica en relación con la formación de su autoestima.

Es en esta etapa en la cual la persona fijará muchos de los elementos que la definen. De esta manera, podéis apreciar cómo el desarrollo es sistémico y hace que se relacionen todos los constructos que dependen de él, como ya hemos apuntado con el apego. También la autonomía tiene una vinculación enorme con la autoestima ya que para que una persona adulta posea una autoestima equilibrada tendrá que llegar a sentirse autónoma e independiente. El desarrollo de la autoestima es un proceso que, como la mayoría de procesos psicosociales, continúa a lo largo de todo el ciclo vital, llegando a alcanzar largas etapas de equilibrio en ausencia de eventos traumáticos.

Una autoestima baja puede corresponder a elementos muy diversos. Como ya os hemos explicado, el desarrollo de la autoestima es un proceso complejo y dilatado en el tiempo, es longitudinal y multifactorial. Si alguna de vosotras o vosotros percibís que algo no está yendo del todo bien con vuestra autoestima, lo más importante y lo normal es consultar con una persona profesional. El desequilibrio de la autoestima es un evento completamente común en las personas porque somos seres emocionales que necesitamos autorregularnos.

Si arrastráis problemas de autoestima, existen multitud de terapias psicológicas. Algunas muy adecuadas pueden ser las basadas en Gestalt por su cercanía y humanismo. Se trata de terapias que buscan ayudar a la persona a recobrar por ella misma una homeostasis en relación con la autoestima. Para ello se trabajan las ideas preconcebidas, los procesos neuróticos que toda persona posee y el modo de ajustar esa autoevaluación desde una visión no sesgada.

Técnicas

También podéis poner en práctica alguna técnica psicológica para conocer mejor vuestra autoestima. ¿Cómo es?, ¿por qué es así?, ¿cómo la puedo cambiar?

Una de estas técnicas es la de tomar consciencia de los logros y éxitos. Para ello podéis disponer de una libreta en la cual ir anotando aquellos sucesos que suponen un logro para vosotros. Podéis realizar críticas, pero solamente de manera constructiva. De forma que se va adquiriendo una visión más realista y ajustada a la verdad.

Random Posts

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*